Oh, mis queridos, ¡queridísimos! amigos y compañeros… Estoy aquí, encantada de poder compartir de nuevo mis consejos con vosotros, los más necesitados. Sé que sin mi, muchos no seríais persona. Os lo agradezco. Desde aquí mando mis condolencias a todos aquellos que sufran en verano, con el calor y tanto vello por todas partes. Nuestra siguiente amiguita sufre de esto, por lo que espero poder ayudaros... de todo corazón. Leamos su carta.
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Querida amiga A Vuelapluma:
Me da un poco de corte, pero tengo un problema, y puede que tu me lo puedas solucionar. Me esta saliendo pelo en los sobacos, y me da verguenza salir a la calle con tirantes, pero esque hace mucho calor, asique e intentado quiramelos, pero no se como, y me da verguenza pedir ayuda a una de las mayores que son las que saben de esto.
Ahora voy siempre con manga larga, pero esque asi sudo mas y me salen ronchones en la camiseta, lo que me da aun mas verguenza, ¡me estoy volviendo loca! No se que hacer, odio los pelos, y ahora esque me estan saliendo por todo el cuerpo! Que hago? Ayudame por favor.
Una jovencita peluda y desesperada.
Mi querida Jovencita Peluda y Desesperada: no temas, ya he llegado yo para intentar solventar el incómodo problema de las melenas en las axilas (sobacos, querida, suena muy basto, con dulzura). Por tus indicaciones imagino que lo que tú tienes ahí prácticamente no se podría denominar sólo vello. Padeces de la horrible Cabellera Corporal. Vamos, que si te pusieras a ello, podrías trenzarte el pelo. Pero no queremos eso. Lo que queremos es una axila suave y que no sude como tú me has dicho que lo hace. Te recomiendo que vayas a Hogsmeade cuanto antes y te hagas con unas tiras de cera Veela, "porque una Veela nunca descuida su imagen" y de un tirón (totalmente indoloro) te quedas sin pelillos. Te recomiendo que pidas ayuda a una amiga de confianza, y puede ser divertido, ¡divertidísimo! depilaros mutuamente. Y no sólo las axilas, si no también... ¡cualquier otra zona con pelo! Las piernas, el bigote (eeeh, que os he visto a algunas con unos mostachos memorables
No seáis tan guarrillas) y vamos, ¡todo! Pasad una tarde juntas, vuestros lazos amistosos se estrecharán más y luciréis un cuerpo perfecto. ¡No te cortes ni un pelo!
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Querida Amiga a Vuelapluma... no daré mi nombre, como era de esperar. Quiero que quede en el anonimato, pero me puedes llamar... Señorita Amapola.
Añado que ya soy de un curso avanzado pero esto me supera... no sé qué hacer... Estoy dolida, he tenido que sacrificar a muchos de mis queridos... sujetadores. Los rojos transparentes de ganchillo, los de sin tiras, los balconette, los push-up, los de copa A, copa B, copa Cabana... Es horrible... todo porque de un día para otro, mis pechos se han vuelto dos enormes proturberancias gordas y perfectamente redondas... Me he atrincherado en la habitación, no quiero salir, no quiero hablar con nadie... y tampoco tengo modo de conseguir alguno que pueda sujetarme o simplemente taparme algo más que un pequeño triangulito.
Ayuda
x.o.x.o
Señorita Amapola, ¿de qué te avergüenzas? ¿De tener el par de tetor... senos más grande de todo el colegio? ¿Sabes el refrán? ¡Ante la duda, la más tetuda! Siempre vas a tener ventaja sobre las otras
Te recomiendo lo siguiente. Hazte con una camiseta que muestre bien tus nuevas dotes y ni corta ni perezosa, ¡ve a comprarte más sujetadores! Ahora en rebajas, ¡los hay de todos los colores y tamaños! Puede que inluso, si sacas algo más de pechuga, ¡te salgan gratis! Estos jóvenes que deciden entrar a trabajar en tiendas de lencería... ¡se pondrán las botas, pero no valen! Así que ya sabes, Señorita Amapola. No dejes que el asesinato de tus bellos pechos sea en el dormitorio, con un sujetador ajustado 
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A la atención de la llamada Amiga A Vuelapluma:
Soy un joven Ravenclaw que se está enfrentando a una dura situación que nunca antes había vivido. Yo te escribí hace tiempo comentándote que había visto a unas chicas jugando con almohadas y se me... se me... puso dura, ya sabes. Bueno, pues desde entonces no soy el mismo. Observo a las chicas en pijama a través de la cerradura de la puerta, y muchas veces me cuelo en secreto a robarles la ropa interior. Tengo un baúl bajo mi cama lleno de ellas. Están limpias, huelen bien, y cuando no hay nadie en el baño, lo meto todo en la bañera y me meto entre las decenas de braguitas y sujetadores. Estoy enfermo, lo sé. Necesito ayuda, o tal vez tú seas la siguiente.
Eh... ¡Oh, Dios mío! No sé cómo enfrentarme a esto... puf, lo intentaré 
Querido... Erecto incomprendido, creo recordar. En este caso te llamaré 'Fetichista incomprendido'.
¡Pero qué guarrito!
Anda que oler las bragas de las chicas, ¡imagina que te encuentras una sorpresita! En fin
Lo que te recomiendo que hagas, es intentar disminuir poco a poco la cantidad de hurtos o quedarte ya con las que tienes, simplemente. Cada día te vas a deshacer de una prenda interior, dejándola de nuevo en el baúl de la víctima con una nota de disculpa. Ya verás qué bonito, ¡precioso! es ver las reacciones de las chicas ante su encuentro. Eso te hará más feliz. Mientras tanto puedes ir haciéndote amiguito de ellas, muy despacito, y tal vez algún día... ¡te dejarán que les toques una teta! Eso no falla, los amigos más pequeños que nosotras siempre se llevan una buena parte 
Hasta aquí vuestras dudas, ¡dudísimas! e inquietudes más oscura. ¡Espero con ganas que me volváis a escribir! Me hacéis sentirme esencial